jueves, 12 de abril de 2012


EL EJÉRCITO DE LOS GUERREROS
Obra en ritmo de contradanza
De Rodrigo Saldarriaga


PERSONAJES

General
Edecán
Coronel Márquez
Coronel de artillería Benito Herrán del Batallón Cordillera
Capitán de fusilería Antino Flórez
Teniente de Infantería ascendido al grado de General y Ministro de Guerra Leopoldo Valdivieso
Susana Llamas  (moza del General)
Ejército de Guerreros



CUADRO I

Un viejo General de las centenarias guerras civiles está ante una luna quebrada organizando sus harapos de poder: un frac de levita, un bicornio emplumado, un bastón de mando que parece más el plectro de un poeta y sobre toda su desgastada humanidad se cala una banda presidencial tricolor que tiene los años de la República; es un oficiante ante el espejo. Y sus compinches, más viejos, más mugrosos y más locos que él, se están dando un banquete y totalmente borrachos hacen un coro delirante de poder.

GENERAL

Este es un país de mierda, gobernado por hombres incultos en donde no se respeta el poder ni la gloria; en donde el saber, la tradición y el destino son ignorados, y en donde el poder ha caído en las manos extrañas e inescrupulosas de buscadores de fortuna y aventureros que no han pensado jamás que en la presidencia recae una obligación superior y que no es la vanidad personal la que debe buscar el pollino sino la posibilidad de aglutinar las fuerzas ignotas de la sociedad para lanzarla a nuevos destinos y encontrar una felicidad que al fin justifique todos los sacrificios, angustias, dolores y muerte de estas guerras que hemos emprendido...

TENIENTE LEOPOLDO VALDIVIESO

(Y todos los borrachos en la "ceremonia", medio en burla, medio en serio) Teniente de infantería Leopoldo Valdivieso se presenta ante mi General y prestará los servicios necesarios para salvar a la patria. ¡Un trago por mi General y otro por mí! (Es un brindis delirante que termina en una carcajada convulsiva).
GENERAL
(Ante el espejo sin percatarse de nada) ¡Por la gloria!

CORONEL BENITO HERRÁN

Coronel de artillería Benito Herrán del Batallón Cordillera, derrotado injustamente en más de veinte batallas (Para el grupo de borrachos)  femeninas-presenta honores al general supremo de las fuerzas... (Ya no puede seguir hablando, la risa lo ahoga).

GENERAL
¡Por el honor!

CAPITÁN ANTINO FLÓREZ

(Al coro de borrachos) ¡El General está más loco que una cabra! (Al General) Capitán de fusilería Antino Flórez saluda al General y trae un parte victorioso de la batalla de Las Cruces. (Al coro) ¿Qué es lo que pretenden? Yo vine a tomarme unos tragos y no a jugar a la guerra.

GENERAL

A la salud del capitán de fusilería Antino Flórez. ¡La gloria lo acompañe siempre!

ANTINO FLÓREZ

Ojalá Dios lo oiga General porque hasta el sol de hoy sólo me ha acompañado Miseria de Flórez. (Suelta una sonora carcajada)

BENITO HERRÁN

(A Flórez) Sígale la cuerda al General no sea que nos eche de aquí y nos quedemos sin los traguitos.

GENERAL

Es hora de la recogida. Teniente Valdivieso reclute las tropas, que presenten honores a la bandera y que formados presten juramento a sus armas. A partir de este momento usted queda nombrado Ministro de Guerra.
ANTINO FLÓREZ
(Con una risotada) ¿Ministro de Guerra?
GENERAL

Será el primer decreto que firme al llegar a Palacio... Decreto 001. Por el cual se asciende al grado de general y se nombra Ministro de Guerra al Teniente Leopoldo Valdivieso, héroe de mil batallas y gloria de la patria.

EDECÁN

(Entrando) General: cuarenta de los mejores hombres están en la plaza esperando la orden de marchar a Palacio.

BENITO HERRÁN

No se lo tome tan en serio, dele mejor un trago al General y barájele la pita a ver si se olvida de la locura de marchar hoy a Palacio.

EDECÁN

(Más serio que el General) Mi coronel, no sé a qué se refiere, yo sólo cumplo órdenes y los hombres están a la espera.

GENERAL

Cuatro veces he gobernado este país, cuatro veces he ordenado la nación, cuatro veces he dejado la patria en paz, cuatro veces he trazado el camino del progreso y la felicidad y cuatro veces estos enanos mentales lo han desbaratado todo y tras sus mezquinos ideales han arruinado a la plebe, conduciéndola como manada al desolladero y la perdición. Hoy es el día definitivo para organizar esta recua de incapaces, hoy por quinta vez asistirá el país a la posesión de su salvador, hoy por fin llegará nuevamente a Palacio el presidente que necesita el momento, acompañado de los preclaros hombres para de nuevo mostrar los senderos de la paz y el progreso.

LEOPOLDO VALDIVIESO

Afuera hay una turba de borrachos dando vivas al General y lo llaman el salvador y presidente de la patria. ¿De dónde apareció ese gentío?

EDECÁN

Me dijeron que regara la noticia de que el General se iba a tomar hoy la presidencia y fui por chicherías y cantinas llevando la nueva y todos se vinieron detrás de mí.
LEOPOLDO VALDIVIESO
Usted los trajo, usted se los lleva.
EDECÁN
Yo sólo cumplo órdenes superiores.
LEOPOLDO VALDIVIESO

Pues yo soy el Ministro de Guerra y le ordeno se los lleve.

EDECÁN
¿Para dónde?

LEOPOLDO VALDIVIESO

Para donde le dé la gana, pero aquí ni los queremos ni los necesitamos. (Entra una turba con banderas, estandartes, cañones, etc. ")

GENERAL

(Ensaya ante el espejo) Sólo la muerte me alejará de mis deberes para con la patria, y cuando ya las fuerzas me abandonen y no tenga ni un aliento podrán hacer con ella lo que les plazca pero con la certeza de que desde la tumba los maldeciré y si logro permiso del Altísimo regresaré como un jinete apocalíptico a destruirlos y a buscar nuevamente el orden y la paz; velaré como una sombra para que esta patria ensangrentada algún día sea espacio para cada uno y que cada uno haga por ella lo que merece y necesita.

CORO DE GUERREROS

(Cantando y bailando)
Hemos esperado tantos años este día
anhelando  que al menos nos llamen al combate,
venimos con banderas, insignias y garrotes
a gritar: ¡Viva el General! ¡Viva el General!
¡Qué viva el General a sabiendas que es un loco!
¡Viva el General! ¡Viva el General! ¡Viva!

Gamines, putas y borrachos,
vagos, desheredados y otras cosas
conforman el ejército harapiento
que dará al General la nueva presidencia.

La dirección de Palacio no sabemos
y si por allí alguna vez hemos pasado
creímos que era una casa de putas elegante.

GENERAL
¡Ha llegado el momento y ahora...todos a Palacio! (Es la marcha desgarradora de un remedo de ejército victorioso. A medida que desfilan van saqueando la casa después de beberse hasta la última gota de licor. La escena queda vacía y en un rincón, al quitar la luna, están acurrucados el Teniente Valdivieso y el Coronel Herrón. Van aproscenio)
LEOPOLDO VALDIVIESO
¡Pobre General!
BENITO HERRÁN
Los años y la ambición no son buenos consejeros.
LEOPOLDO VALDIVIESO
¡Pobre General!



CUADRO II

El General está en su covacha que ahora es la sala de reuniones del Consejo de Ministros, está sentado en la cabecera de una larguísima mesa de juntas, en el otro extremo está el Coronel Márquez, Ministro de Economía. Va de lado a lado de la mesa, el edecán como si fuera un intérprete.
CORONEL MÁRQUEZ

Dígale a su excelencia que sólo será posible salir de esta terrible crisis económica liberando a los esclavos para crear una fuerza de trabajo que ingrese al mercado y genere nuevas condiciones en la estructura económica del país y que si no está dispuesto a aprobar la liberación de los esclavos presento renuncia irrevocable al Ministerio de Economía.
     EDECÁN
Dice el Coronel Márquez que...
GENERAL

(Gritando)  ¡ Ya lo oí, ya lo oí!   No crea que estoy sordo, usted sabe muy bien que lo único que quiero es que ese señor no me dirija la palabra directamente... y dígale que tiene mi apoyo para que desarrolle los planes que más le convengan a la República y que no vuelva a amenazar con la renuncia sino quiere que le haga efectiva la condena que tiene pendiente.
EDECÁN

Coronel Márquez, dice el General que cuente con su apoyo para que desarrolle los planes que más le convengan a la república y que no vuelva a amenazar con la renuncia sino quiere que le haga efectiva la condena que tiene pendiente.
CORONEL MÁRQUEZ
Dígale al General que...
GENERAL

Dígale al Coronel Márquez que haga lo que más le convenga a la patria.

EDECÁN

Dice el General que haga lo que más le convenga a la patria.
CORONEL MÁRQUEZ
Dígale al General que...

GENERAL

Dígale al Coronel Márquez que haga lo que le venga en gana, pero que saque al país de esta dolorosa situación económica en la que la dejó el gobierno anterior. Y adiós, que se puede retirar.

CORONEL MÁRQUEZ

Dígale al General que cumpliré su deseo, que saldremos de la crisis y que adiós.

EDECÁN

(Al General con un saludo militar) Adiós. (Al Coronel con un saludo militar) Adiós. (Sale el Coronel Márquez).

EDECÁN

General, ¿qué va a hacer con la condena que tiene pendiente el coronel Márquez?

GENERAL
Redacte un indulto por dos meses prorrogables como la última vez y envíeselo al ministerio.
Cuarenta y ocho años sin dirigirle la palabra a ese traidor y cuarenta y ocho años que no me he podido desligar de su saber. Si el Coronel Márquez no hubiera traicionado la patria hoy sería el más grande de los hombres de este cagadero.
(Cantando)
Negros y esclavos los necesita la patria,
un nuevo mercado con ellos nacerá.
Qué pesado resulta mantenerlos,
qué costosos sus hijos y mujeres.
Mejor que sean soldados, mineros y artesanos,
ellos trabajarán felices,
ellos ganarán su pan
y creerán que la libertad
se las dio sin costo el General.

EJERCITO DE GUERREROS

(Cantando)
¡Queremos la esclavitud,
abajo la libertad!
Libres no queremos ser,
amamos al General.

No queremos la libertad,
mejor vivimos así.
¿Qué haremos ya sin amos,
a quién podremos querer?

Dejar la casa del amo
es perder nuestros derechos,
olvidar nuestros cariños.
¡Abajo la libertad!
¡Y viva la esclavitud!

GENERAL

(Dictando un decreto)... a partir de la firma del presente decreto quedan libres los esclavos y sus descendientes, adquiriendo todos los derechos de los ciudadanos de la República... Comuníquese y cúmplase. ¡Viva la libertad! ¡Abajo la esclavitud!


EJERCITO DE GUERREROS

(Un canto muy débil)
Queremos la esclavitud,
abajo la libertad.
Libres no queremos ser,
amamos al General.
(Este coro se repite y se va perdiendo mientras los guerreros se acuestan en todos los rincones de la covacha del General).






 CUADRO III
Es la misma covacha del General. Todo está dispuesto como en una sala de un Tribunal. El General dicta sentencia.
   GENERAL
¡Hoy será fusilado!
EDECÁN

Sotana, amito, alba, cíngulo, estola, capelo, mitra, báculo, eso fue lo que ordenó, General, pero las monjitas del convento de San Francisco se negaron a prestarlos...

ANTINO FLÓREZ

(Entra vestido con las prendas sagradas). Pero aquí están, General.
LEOPOLDO VALDIVIESO
(Saludando) Santísimo Padre! (Suelta una carcajada)
GENERAL

A partir de este momento, Santísimo Padre, queda en capilla y será ejecutado al amanecer.

LEOPOLDO VALDIVIESO

General…

GENERAL

Retiren el condenado a capilla.
LEOPOLDO VALDIVIESO
Pero, General...

GENERAL

No quiero oír una palabra más del condenado, ya tuvo tiempo suficiente en el consejo de guerra y allí se negó a hablar. Retírenlo. (Es una orden perentoria)

EDECÁN

General... General... (El General se retira a su escritorio, escribe y no oye. El coro de guerreros se enfrenta)

CORO DE GUERREROS

General, queremos a los curas
la Iglesia nos hace mucha falta.
Ellos nos perdonan los pecados
sin ella nos vamos al infierno.

CORO DE GUERREROS

Fuera curas jesuitas
no los queremos aquí,
nos topamos en el cielo
si alguna vez nos vemos allí.

CORO DE GUERREROS

Somos católicos, apostólicos, romanos
amamos al Papa y sus obispos.
 No queremos que se vayan,
los queremos siempre aquí.

CORO DE GUERREROS

o queremos curas, ni cardenales ni papas,
somos ateos, no creemos en nadie.
Sus propiedades son nuestras,
no los queremos aquí.

GENERAL

Señor  Canciller, lea lo  relacionado al fusilamiento de un Papa.
ANTINO FLÓREZ
Ahora si el General se enloqueció del todo.
LEOPOLDO VALDIVIESO

Quédese callado, no sea que se dé cuenta; por lo menos pudimos quitarle la ropa del condenado, si no lo estaría fusilando a usted.

EDECÁN

La guardia papal debe permanecer en silencio durante toda la noche, no debe perturbar el sueño del condenado.

ANTINO FLÓREZ
i Ahora sí! Este se chifló del todo.
BENITO HERRÁN

Ese toda la vida ha sido más loco que el General.

EDECÁN

En el capítulo XIII dice: "Protocolo para el fusilamiento de un Papa..." pero no dice nada más, está en blanco.

GENERAL

Entonces, escriba: (Dicta. Entre tanto el Ejército de los guerreros le quita las prendas a Antino Flórez y se las ponen a un muñeco de trapo) El Papa permanecerá en capilla una noche y al amanecer, con el tercer canto del gallo será sentado en la silla estercolaría para hacerle la prueba de identidad. Recibirá la absolución de su confesor... (El General se retira a su rincón, sumido en profundos pensamientos).

ANTINO FLÓREZ

¡Kikirikí!
LEOPOLDO VALDIVIESO
(Anunciando ceremonioso) Primer canto del gallo.

ANTINO FLÓREZ
¡Kikirikí!
LEOPOLDO VALDIVIESO
(Anunciando ceremonioso) Segundo canto del gallo.

ANTINO FLÓREZ
¡Kikirikí!
LEOPOLDO VALDIVIESO

(Anunciando ceremonioso) Tercer canto del gallo.

EDECÁN

Comienza la ejecución. El Papa será sentado en lasilla estercolaria para hacerle la prueba de identidad. Recibirá la absolución de su confesor; dará por última vez su bendición Urbi et Orbi, pedirá públicamente perdón al General y esperará pacientemente la descarga de la fusilería. El General se acercará y hará el tiro de gracia. El médico examinará el cadáver y expedirá el certificado de defunción. La ayuda de cámara del Papa, cubrirá el cadáver con un gran manto negro de la Orden del Santo Sepulcro. El cuerpo del pontífice fusilado será enviado a Roma, paseado de San Pedro a San Juan de Letrán, su cuerpo será arrojado al Tiber y su nombre borrado de los anales de la cristiandad.

(El Ejército de los guerreros ejecuta el protocolo. El General da la orden de ¡Fuego! y él mismo descarga el tiro de gracia).


GENERAL

(Cantando)
Ni píos ni papas necesita la patria.
El estado es del pueblo;
el estado es el estado
y el estado soy yo.

Si él pudo excomulgarme desde Roma,
yo pude fusilarlo desde aquí!

(El muñeco fusilado se convierte en una "vacaloca" arrastrada por el Ejército de los guerreros, mientras suenan las doce campanadas todos gritan y celebran)

  


CUADRO IV
Hay un ambiente lúgubre en la covacha del General. El Ejército de Los Guerreros entona oraciones fúnebres, es el coro de las beatas entonando el rosario.

CORO

DiostesalvemaríallenaeresdegraciaelSeñorescontigo ybenditatueresentretodaslasmujeresybenditoseaelfrutodetuvientreJesús...

EDECÁN

GloriaalPadregloriaalHijogloriaalEspírituSanto...
CORO

Comoeraenunprincipioporlossiglosdelossiglosarnén...

GENERAL

El quinto misterio glorioso son las cinco mil y más batallas libradas y ganadas por Simón Bolívar.
CORO
(Cantando) Gloria, gloria, aleluya.
EDECÁN

General: redoblan las campanas de la Basílica para la misa de cuerpo presente y ya el cortejo fúnebre lo espera en el atrio para que acompañe los despojos de Simón Bolívar hasta la última morada.

GENERAL

La muerte de un amigo desgarra el alma y es como si uno mismo fuera muriendo.. .apegado a él, el más valiente de cuantos compartieron conmigo el campo de batalla. Había que verlo en acción para sentir admiración; cuando cargaba contra el enemi­go parecía un centauro enfurecido. ¡Cuántas heridas en batalla las convirtió en rasguños, cuántos dolores en sonidos fieros!

CORO

Ahora se siente solo el General porque hoy despide a su mejor amigo; veintidós años a su lado, siempre luchando palmo a palmo por la vida; ya ninguno remplazará a Bolívar. Cuerpo a cuerpo lucharon por nosotros triunfar los vimos en mil batallas y coronados de gloria a galope recorrieron campos, cimas, pueblos y ciudades.

MÁRQUEZ

Decreto 92.345 de 17 de diciembre del quinto año del tercer gobierno del General por el cual se asigna una pensión vitalicia para los herederos de un héroe de la patria... Considerando el valor y el aporte de Simón Bolívar a la libertad, el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas del General asigna una pensión vitalicia a sus herederos hasta la vigé­sima novena generación, por el monto de veinte canecas de miel mensuales producidas en los trapi­ches de San Lorenzo de propiedad del General. Cúmplase.

ANTINO FLÓREZ

Buena vida van a tener los herederos de Simón mejor la tendría yo con la miel en aguardiente.

BENITO HERRÁN

Yo pongo el alambique, y la miel del heredero en tapetusa, guaro y chicha con un poquito de calor gota a gota en puro alcohol irá llenando nuestros buches.

ANTINO FLÓREZ

Y a los hijos de Simón
que el mismo diablo se los lleve.

CORO DE PLAÑIDERAS

¡Ay! ¡ay! ¡ay! ¡ay!
¡Se nos murió Simón!
¡Ay! ¡ay! ¡ay! ¡ay!

CORO DE BORRACHOS

¡Ja! ¡Ja! ¡Ja! ¡Ja!
¡Se nos murió Simón!
¡Ja! ¡Ja! ¡Ja! ¡Ja!

(Los coros se enfrentan en un duelo de llantos y carcajadas con el fondo de una música fúnebre. Entra el cadáver de Simón Bolívar.)

GENERAL

Hoy la patria llora y canta tus azañas veintidós años en tus lomos cabalgué sin fin. A la tierra hoy entrego tu cuerpo. La última batalla con gloria la has ganado y habrá descanso para ti.
(El General se sume un profundo éxtasis de dolor mientras el coro descuartiza el cadáver del caballo. Unos comen despojos, otros guardan las bridas y la montura, otros toman el cuero completo para hacer sus cambuches mientras continúa el duelo entre plañideras y borrachos.)

GENERAL

¡Silencio! Se decretan tres meses de silencio en todo el país en señal de duelo por la muerte de un héroe de la patria.

(Hay un largo, larguísimo silencio, con un repique lejano de campanas.)



CUADRO V

Es la fiesta del cumpleaños del General, hoy cumple ochenta años. El Ejército de los guerreros canta en honor al General, es un coro alegre con vivas y gritos, todos se han "vestido" como para la ocasión.

EJERCITO DE LOS GUERREROS

¡Feliz cumpleaños General!
¿Cuántos años General?
Hoy los cumples casi todos.
Ochenta años de poderes,
ochenta años de dolores,
ochenta años caminando
al contrario de éste mundo.
Ochenta años General!

EDECÁN

(Trae un pan francés lleno de velitas y un calabazo con chicha al General y a todos los guerreros) Feliz cumpleaños y que Dios lo conserve por siempre!

(Gritos y brindis mientras el General apaga las velas, todos caen sobre el pan y lo despedazan. A partir de este momento todos hablan con la boca llena).

LEOPOLDO VALDIVIESO

Leo a continuación la nota de la cancillería del Zar de todas las Rusias: "Excelentísimo señor General: Dios lo guarde por siempre. Su primo Nicolás." Y viene acompañado de un reglado. (El Edecán destapa el regalo que es un calabazo con chicha).

ANTINO FLÓREZ

Leo a continuación la nota de la Reina de la Corona Inglesa: "General, sus ochenta años honran a la Corona Británica. Reina Victoria".
  GENERAL
Esa es prima mía.
EDECÁN

Y el regalo, General.  (Otro calabazo con chicha)
   BENITO HERRÁN
Y del Gobierno Francés.
GENERAL
Y allá ¿quién gobierna?     
EDECÁN
No sé, General.
BENITO HERRÁN

"Ciudadano General, la República Francesa hoy en sus ochenta años lo adopta hijo de esta patria. Ciudadano Victor Hugo."

EDECÁN
Y el regalo.  (Un gran pan francés).

LEOPOLDO VALDIVIESO

Del Emperador Maximiliano: "Sólo la serpiente emplumada del Imperio compite con su gloria. Felicidades en su octogésimo aniversario. Maximiliano y María Carlota".

GENERAL
Es primo mío.
EDECÁN
Y el regalo.  (Otro calabazo con chicha)
GENERAL

(Dictando a su edecán) Escriba: "Mi caro amigo..." Y ahí pone -Nicolás, Victoria, Monsieur Hugo, Maximiliano, María Carlota y los otros que lleguen... "hoy en mi onomástico los llevo en mi corazón". Y me pasan las notas para la firma. Gracias a todos mis amigos de siempre.

CORO
(Cantando) ¡Feliz Cumpleaños!
¿Cuántos años General?
Hoy los cumples casi todos.
Ochenta años de poderes,
ochenta años de dolores,
ochenta años caminando 
al contrario de este mundo.
Ochenta años General!

UNA MUJER

(Entrando) General, ha nacido su hija, es una bella niña de ojos claros y pelo rubio.
GENERAL
¿Y cómo está Lucía?
MUJER
Feliz y muy bien, General.
GENERAL

Que bauticen a la niña con el nombre de Susana y dígale a Lucía que en el momento en que me desocupe estaré con ella y llévele esta medallita para la niña. (Se arranca uno de los galones)
(Vivas hurras al General).

EDECÁN

Llegó una carta, General, de la señora Elvira.

GENERAL
Ábrala.

EDECÁN

(Leyendo) "General, hoy es usted padre de una niña, es hermosa y se parece mucho a mí, lo espero, Elvira"

GENERAL

Escríbale a Elvira que la bautice con el nombre de Susana y envíenle esta medallita para la niña. (Se arranca otra medalla)

LEOPOLDO VALDIVIESO

¡Bravo por el General! A los ochenta y padre de dos niñas.

   ANTINO FLÓREZ

Y de dos vientres.   (Todos brindan y dan vivas al General)

EDECÁN

Y faltan más datos... Mire General, telegrama del sur. (Leyendo) "General (punto) Padre hermosa niña (punto) Nació día cumpleaños (punto) Catalina (punto).

GENERAL

Conteste telegrama (punto) Catalina (punto) llamarase Susana (punto) y envíele esta medallita a la niña (punto).(Se arranca otra medalla. Vivas al General)
EDECÁN
Y esta otra nota, General.
GENERAL

¿No será otra niña? (Ríe. Leyendo) "General es padre de dos bellas mulatas dignas de esta negra que lo quiere. Su Manuela".
LEOPOLDO VALDIVIESO
(Brindando) ¡Por las mellizas del General!
EJERCITO DE LOS GUERREROS
¡Viva el General en sus ochenta años!
GENERAL

(Dictando): Escriba: "Negra Manuela: bautiza a las mellizas con los nombres de Susana y Anasús." Y mándele estas medallitas para las niñas. (Se arranca dos medallas. A los guerreros). Ochenta años esperando un hijo y la naturaleza me manda cinco niñas al tiempo... Las guerras futuras las harán las mujeres. Las cinco Susanas del General nacieron para la guerra. Teniente Leopoldo Valdivieso expida un decreto ascendiendo al grado de Generallas cinco Susanas del General.

CORO DE GUERREROS

(Cantando)
La prole del General
a los ochenta llegó,
una Susana del Norte
y otra Susana del Sur.
Dos son negras azabaches,
una rubia y ojiclara.
Padre de la República
sin hijo varón se quedó.
¿Cuántos años General?
Hoy los cumples casi todos.
Ochenta años General.

EDECÁN

¡Seguimos la fiesta, General!

LEOPOLDO VALDIVIESO

No todos los días se cumplen ochenta años, General.

MUJER
Ahora, usted General, se sienta en esta silla que hoy vamos a representar para usted un sainetico.

(Todos los guerreros se disponen para actuar, preparan escenografía y empiezan el rito de los actores, el maquillaje y el vestuario, es patético el espectáculo, todos los versos deben sonar cojos).

EDECÁN

(Haciendo de presentador)
Hoy les vamos a presentar
una obra de teatro,
todo lo que decimos
es la pura verdad.
Sucedió hace mucho tiempo
aunque parezca muy actual.
Todos los personajes
 los inventamos hoy,
no sabemos si por eso
nos parecen tan reales.

(Todos los guerreros aplauden, el General desde su silla permanece en absoluto silencio y en actitud muy crítica).

SEGUNDO GUERRERO

Yo voy a ser al General,
difícil me resultará,
porque a duras penas llegué
 al grado de suboficial.

EDECÁN
Córrase para acá deje que pase el otro.
TERCER GUERRERO

Yo voy a ser el pueblo,
o mejor dicho no voy actuar.
Yo soy el más de malas,
hambre otra vez me tocará.
EDECÁN
Ese verso está cojo.
TERCER GUERRERO
Pero es la pura verdad.

CUARTO GUERRERO

Los curas no se podían quedar
sin asomarse por aquí
así que yo soy Monseñor
aunque nadie me lo crea.

QUINTO GUERRERO

Yo soy otro general
de esos de pacotilla
de los que hoy están aquí
y mañana quién sabrá.

MUJER

Yo soy la única novia
de ese primer General.
Como todas las mujeres
me tocará aguantar.

EDECÁN
Ahora recuerden bien:
Este es el General,
el otro de más acá
ese es otro general.
Ese que está en el medio
es el curita Monser.
El otro es sólo el pueblo
y la niña novia del General.
Yo voy contando la historia.

(Narra) Una noche en el Cementerio Central, el General citó a duelo a otro general.

MUJER
¡No, General!

PRIMER GUERRERO

Tú, novia mía, no tienes por qué aguantar los ultrajes de ese hideputa.

QUINTO GUERRERO

Si acepté batirme en duelo con usted, es simplemente porque la República no puede soportar un concubinato en uno de sus generales.

GENERAL

(Gritando desde su silla): No, eso no fue así. (Sube al "escenario "y quita al Quinto Guerrero) \ El honor merece mi sangre! ¡Y él no contestó nada! Se quedó mudo.

EDECÁN

General, esto es una obra de teatro.

GENERAL

(Bajando del "escenario" sentándose en su silla) Ya por eso. Está bien. (La representación continúa)

MUJER

¡No! General, no se bata en duelo por mí. Yo desapareceré de su vida. Usted no puede morir por mí.

GENERAL

(Desde su silla)   Eso si fue así.  Susana no quería que me batiera en duelo.

CUARTO GUERRERO

Generales, reflexionen, Dios es testigo supremo y no acepta el duelo.
PRIMER GUERRERO
Monseñor, ni Dios impedirá este duelo.
QUINTO GUERRERO
Monseñor, no trate de impedir el duelo.
GENERAL

(Desde su silla)   ¡No! ¡No! ¡No! i Él se confesó! ¡Él  se confesó!  Fue pendejo hasta para morir.
MUJER
No. No. General. No...
  EDECÁN

(Narrando) Y en estas llegó todo el pueblo. El duelo era secreto y al amanecer, pero todo el pueblo se enteró. Llegaron manifestantes de todo el país.
(Entra el Tercer Guerrero, trae una pancarta que dice: "Viva el General y viva la moza del General", el General desde su silla suelta una sonora carcajada)
                                        CUARTO GUERRERO       
Yo voy a ser testigo del retado.
TERCER GUERRERO
Y yo soy el testigo del General.
TERCERO Y CUARTO GUERREROS
Escojan armas, generales.
SEGUNDO Y QUINTO GUERREROS
¡Las pistolas, las pistolas !
GENERAL

(Desde su silla) No. No. Él no quería las pistolas, él era un cobarde. (El General se levanta de su silla, sube al "escenario" y ya no deja que el segundo guerrero interprete al general retador. Se inicia el duelo. Los dos generales se retiran a despedirse de sus deudos. El General se despide de Susana)

GENERAL

Susana, el honor está por encima de todo. Si muero en este duelo tu nombre quedará inmaculado y pasará a la historia como la mujer que siempre acompañó al General. Adiós. (La besa largamente)

TERCERO Y CUARTO GUERREROS
Saben las reglas...  El duelo es a muerte.
  CUARTO GUERRERO
 Dios es testigo.

TERCER GUERRERO
El pueblo es testigo.

(Quedan los dos generales frente afrente. Se miran fija y largamente a los ojos, dan media vuelta, se tocan espalda con espalda y dan los pasos de ley. Giran. Se apuntan mutuamente. Se miran al tiempo. Levantan sus pistolas y las descargan al aire. Susana se ha desmayado. Todos los guerreros lanzan vivas al General, lo cargan en hombros y al grito de "A Palacio" comienza un ruidoso, alegre y festivo desfile)






 CUADRO VI

Es la covacha del General. El Ejército de los guerreros está dormido por todos los rincones y el General está confundido con ellos, es el amanecer de una noche de rumba. Todo lo que sucede en esta escena es una pesadilla colectiva. La atmósfera y el ambiente son totalmente oníricos.
GENERAL

Que se levanten cadalsos en todo el Bosque de Miranda.

EDECÁN

(En sueños) No, General. No vale la pena fusilarlos. Usted puede mostrar ahora ese rasgo de grandeza que es el perdón y la tolerancia. Piense por un momento que la sangre ha corrido por sesenta años y que es hora de suspender la muerte y sólo usted podrá hacerlo.

GENERAL

Que se levanten cadalsos en todo el Bosque de Miranda y que en cada uno se cuelgue un marrano de las patas, marcado con el nombre de cada traidor y a medida que los noventa y dos marranos mueran, fusilen a los noventa y dos insurrectos. Yo mismo daré la orden de fuego.

EJERCITO DE GUERREROS

No, General, perdónenos la vida, le juramos serle fieles por siempre.

EDECÁN

Oiga General, su ejército de guerreros, ellos le suplican clemencia y le piden el perdón.  Más vale ser magnánimo, un día como tal pasará a la historia.

GENERAL

No tengo por qué perdonar a nadie. ¿O es que a mí me han perdonado algo? El perdón es el síntoma más grande de la debilidad humana.
EDECÁN
Pero el gesto más humano de los dioses.
GENERAL

Por fortuna no fui Dios, porque si no hubieran conocido a un Dios implacable... esos dioses que han inventado los hombres son totalmente imperfectos.

(Se izan diez marranos con los nombres de los traidores en la base de cada cadalso uno de los guerreros listo para ser fusilado)

EDECÁN

No, General...  No...  Suspenda la orden de fusilamiento.   Los marranos ya murieron.
GENERAL

Si vuelve a suplicar por ellos será el primer fusilado.
(Es un sonido de pesadilla, los condenados a muerte gritan insultos y súplicas al General, otros rezan. El General pasa por cada cadalso y hace rito de fusilamiento. Los guerreros van quedando en silencio)

PRIMER GUERRERO
General, recuerde nuestra amistad de tantos años.
GENERAL
No la olvidaré.   Apunten...   ¡Fuego!
SEGUNDO GUERRERO

Si me tocara de nuevo vivir, atentaría contra usted las veces que me fuera posible, General.

GENERAL

Y yo lo fusilaría igual número de veces. Apunten... ¡Fuego!

TERCER GUERRERO
¡Perdón! Soy su primo, General.
GENERAL
Yo también soy su primo. Apunten... ¡Fuego!
CUARTO GUERRERO
¡El General es un hijo de puta!
GENERAL
Y usted también.  Apunten... ¡Fuego!
(Todos despiertan asustados. La pesadilla ha pasado, el General está aterrorizado por sus sueños)

GENERAL
¡Ah! Esta maldita visión me ha perseguido por más de cuarenta años, esos cerdos chillando en el patíbulo, los quisiera olvidar. Si yo no fusilaba a esos traidores, ellos me habrían fusilado a mí.

EDECÁN
Ya no piense en eso, General...
GENERAL

Noventa y dos órdenes de fuego cada noche. Noventa y dos fusilamientos cada día, cuarenta años fusilando diariamente a los que alguna vez fueron mis amigos, pero que el sino los destinó a la muerte.

EDECÁN

General, luche ahora contra ese recuerdo y podrá olvidarlo.

GENERAL

Ya no es posible olvidarlo. Cuarenta años reviviendo noche a noche ese recuerdo. Más de catorce mil seiscientas noches de pesadilla son una huella imborrable... Los he visto catorce mil seiscientas veces suplicando y maldiciendo... Ya no puedo ser indiferente a ese recuerdo. Si hoy pudiera olvidar ese día, así fuera reviviendo a mis peores enemigos, lo haría, para evitarme una noche más... Si huyo del sueño es por el miedo de verlos otra vez, es el único miedo que he tenido en mi vida pero lo he tenido conmigo cuarenta años. He dejado de dormir por semanas, pero peor, en el cansancio de la vela se me aparecían más reales, más dolorosos y sus gritos eran más fuertes. Sólo con el trago he podido derrotar a esos fantasmas. ¡No! Regresen vivos recuerdos fusilados, pero déjenme en paz.¡No! ¡No! ¡No! (El General llora amargamente y reía con el ejército de los guerreros) Fusilados del Bosque de Miranda...
EJERCITO DE GUERREROS
¡Regresen ahora!
GENERAL
Ahorcados del Cañón de Cuaipú...

EJERCITO DE GUERREROS
¡Regresen ahora!

GENERAL

Muertos de la Batalla de Ríohondo, pasados a bayoneta...
EJERCITO DE GUERREROS
¡Regresen ahora!
GENERAL
Derrotados de la Guerra del Sur...
EJERCITO DE GUERREROS
¡Regresen ahora!
GENERAL
Traidores de toda la patria...
EJERCITO DE GUERREROS
¡Regresen ahora!
 GENERAL
Todos mis muertos de esta larga guerra...
EJERCITO DE GUERREROS
¡Regresen ahora!

GENERAL
¡Y tú. Susana, regresa ya!

(Todos van quedando profundamente dormidos, mientras el General camina como alma en pena sobre los cuerpos fatigados de su ejército de guerreros. Aparece el fantasma de Susana)
SUSANA
Ven General, aquí te espero.
GENERAL

Quiero que regreses Susana, quiero tenerte a mi lado como cuando en la campaña de Ladera me acompañabas en las noches en mi tienda y hacíamos el amor interminables veces y al amanecer me vestías con mi uniforme de milicia para terminar tu rito erótico sola y me esperabas desnuda en las noches para curar los rasguños del combate y sanar mi cuerpo cansado.

SUSANA
No desperdicies una sola fuerza, General. Aquí te espero. Sé lo que necesitas y aquí te he esperado casi sesenta años para estar contigo y darte el gusto que ninguna mujer en este tiempo te dio.

GENERAL

No creíste, Susana, nada de lo que te dijeron de mi, ¿verdad, verdad?

SUSANA

Todo lo creí General; de ti todo era posible y siempre lo esperé.

GENERAL

No, Susana.

 SUSANA

Sí, General.

 GENERAL
No fui yo, Susana.

SUSANA

Si fuiste tú, General, pero ahora qué importa... Cuando llegué al Puerto y me sentí tan sola... Es cierto todo lo que te escribieron, General.
GENERAL
No lo digas, Susana.
SUSANA

Ahora sí, General... cuando desterrada por las envidias me mandaste al Puerto... fue cierto lo que el Teniente Pinillos te escribió... ¡Quién podía remplazarte!... no te fui infiel un solo momento, pero esta maldita naturaleza no podía olvidarse de ti. ¿Qué culpa tengo de haberme acostumbrado a tí? El Teniente Pinillos nunca entendió... Jamás General me acosté con un amigo tuyo, preferí acostarme con la tropa, ellos no sabían quién era yo, o acostarme con los condenados a muerte pues ellos ya se iban y se llevaban el secreto. ¿Sabes, General? Sólo los condenados a muerte, en capilla, fueron capaces de igualarte, como si en ese instante final quisieran vengarse y destruirte, pero siempre con ellos estuve contigo, General.

GENERAL

(Llorando) No, Susana, no quiero oír más! ¡Hace tanto que no existes para mí! No más, Susana.

SUSANA

¡Más, General! ¡Más, General! ¡Qué pena decirlo ahora, General! ¡Qué cobarde fuiste! Dándole gusto a los curas y a Dios no fuiste capaz de sostener tu concubinato con una puta y preferiste las glorias y la soledad del poder, ¡Pobre General! Cuando sabías que necesitabas una puta como yo para desafiar ese pedazo de mundo que te derrotaba día a día; por eso me mandaste a escondidas al Puerto...

GENERAL

(Llorando) ¡No es cierto Susana! ¡No es cierto! Te adoré Susana, pero... Dios, ahora no!

SUSANA

Pero te estorbaba General... Cuando Pinillos me comunicó la orden de mi fusilamiento entendí todo General, en el momento del tiro de gracia, porque no morí con la primera descarga, sólo tenía en mis labios un beso para tí, y en el pañuelo del Teniente Pinillos y con el hilillo de sangre que brotaba de mi boca, estampé mis labios para que ese beso fuera el recuerdo para mi General.

GENERAL

(Mostrando el pañuelo) Aquí está tu pañuelo Susana, siempre lo llevé encima.
SUSANA
Aquí te espero General, adiós. (Trata de irse)
GENERAL

Todavía no Susana, cuarenta años sin verte y ahora...

SUSANA

General, sé que mi cuerpo no dejó huella en este mundo, no lo dejaste enterrar ni incinerar, diste la orden de que fuera devorado por los caimanes del río para borrarme y así Susana no vivió para tí en cuarenta años: pero aquí te espero...

GENERAL

Susana, pero tu corazón... (Saca un frasco en donde está el corazón de Susana)
SUSANA

Adiós General... aquí te espero. (Sale el fantasma de Susana)

GENERAL
Dios... (El General está sumido en un profundo estado místico v reza. Bruscamente)  Dios ¿por qué permitiste que le hiciera eso a Susana? ¿Odias el amor? Esa mujer fue mi mujer, puta y todo pero fue mi mujer y así la quise y por darte gusto a Tí y a tus curas y a esos godos enfermos la alejé de mí y ahí todo... no... (Llora)


CORO DE GUERREROS

(Cantando) El Pobre General amó,
nadie pensó que lo pudiera hacer.
Susana Llamas la putica hermosa
hasta su muerte amó al General.
El la mandó matar,
ella siempre lo recordó.
el corazón de Susana
en un frasco con alcohol
lo guardó hasta su muerte
el pobre General;
pidió que con él lo enterraran
muy apretado a su pecho.
Hay dos heridas en ese corazón:
el olvido del General
y una bala que él mismo ordenó.
Y creer que todo el mundo pensó
que no había podido amar.
¡Ah! Susana y el pobre General.





 CUADRO VII

Hay un gran alboroto en el coro de guerreros, el único que permanece en absoluta calma es el General.

GENERAL
¡No quiero defenderme, si me quieren que vengan por mí!

LEOPOLDO VALDIVIESO
(Al edecán) ¿Por qué no calma al General? ¡Hoy si está más insoportable que nunca!

EDECÁN

Ahora que se emborrachó y comió de cuenta de él ya si no se lo quiere aguantar. Entonces ¿para qué vino? Usted sabe muy bien como son las reuniones aquí donde el General, no es la primera vez que viene! ¿Qué espera?... Si el General quiere que hoy sea el golpe de estado, entonces hoy será el golpe de estado y todos vamos a participar en él. Cuando sellamos el pacto de seguir al General hasta la muerte la única condición que pusimos fue que quien nocumpliera sería ejecutado y si hoy alguno de ustedes quiere abandonar al General se las ve conmigo. Aquí tengo la llave de la puerta y si alguien la quiere me tendrá que matar.
CORONEL MÁRQUEZ

(Al General) Dé orden de defender el Palacio, todavía hay tiempo de rechazar el ataque y defender al Gobierno de esos conspiradores, no se empeñe en la derrota, General... Si usted quiere podemos fácilmente dominar la situación...

GENERAL

¿No le he dicho que no me dirija la palabra? Ya no hay tiempo... Ya no hay tiempo...
CORONEL MÁRQUEZ
General, no se empecine; aún hay tiempo.

GENERAL
Ya no hay tiempo...
CORONEL MÁRQUEZ

General, lleva diez y ocho horas y veinticinco minutos repitiendo que no hay tiempo...
GENERAL

Ya no hay tiempo... O mejor: ¡Yo ya no tengo tiempo!

CORONEL MÁRQUEZ

General, los radicales enviaron una delegación para brindarle su apoyo al Gobierno y se ponen a su disposición para luchar contra los sediciosos...

GENERAL

Ya no son horas de brindar apoyos. Cuando fui a ellos y les pronostiqué lo que venía, entonces, no creyeron y pensaron que era mi mente senil la que soñaba con golpes de estado y sediciones...
CORONEL MÁRQUEZ
General, recíbalos ahora...
GENERAL
No, ya no vale la pena. Todo esto es una miseria. Y cuántas veces más tendré que sacar adelante a esos cretinos partidistas; hoy crean un partido para luchar contra mí, mañana crean otro y después otro... Ya no es posible poner de acuerdo a todas esas sociedades de estúpidos que bajo los nombres más extravagantes se reúnen en secreto para desbaratar lo que los pocos sensatos hemos creado. Que se queden con todo, ya no quiero nada.

EDECÁN

General... General, la sedición fracasó. Fue postergada.

GENERAL

¡No!  No puede ser, ¡carajo! ¿No hay quién? ¡Manada de incapaces!

BENITO HERRÁN

Dicen que el sastre no entregó la banda para el nuevo Presidente y por eso aplazaron el golpe.

GENERAL

Ahí están dibujados de pies a cabeza... (Quitándose la banda presidencial) Si es una banda lo que necesitan, aquí está la mía, ya no la necesitaré más... Mande un mensajero a la casa de las Valenzuela, que es donde se reúne la sociedad del Santo Trisagio y que le entreguen a doña Domitila la banda presidencial. . . ¡Que se apuren que no aguanto más, carajo!
EDECÁN
General...  Nos han dejado solos.
GENERAL

Me han dejado solo, querrá decir. Edecán. Usted está conmigo...  Yo no estoy con nadie.

CORO DE GUERREROS

Como usted, estamos solos;
usted está con nosotros,
nosotros lo defendemos.
Tantas veces, General,
usted fue nuestra ayuda,
ahora sólo queremos
que gobierne por nosotros.

GENERAL

Si ellos no fueron capaces de dar el golpe, yo les enseñaré como se hace. Venga acá Valdivieso, tome esta pistola, colóquemela en la sien izquierda y repita conmigo: General... (Valdivieso repite cada frase del General) por el bien de la patria... hemos decidido... las sociedades secretas... deponerlo del cargo de Presidente de la República... a partir de este momento es usted preso de las fuerzas revolucionarias... hasta que se juzguen sus actos y se dicte sentencia.(Llama a fierran) Ahora usted, tome estas esposas y repita conmigo: Permítame, General, su muñeca derecha(Herrón repite y ejecuta lo ordenado por el General) y ahora la izquierda y perdóneme General. Señores hago entrega de la Presidencia de la República sin disparar un solo tiro. Ustedes no se merecen ni eso y la patria no tienepor qué sufrir más. Son ustedes una zarta de traidores que tal vez su dios los perdonará algún día. Todos los que fueron mis amigos están aquí hoy, no falta ninguno. Pensar que el único que no apoyó el golpe fue el Coronel Márquez, él y yo vamos a presidio, seremos juzgados y condenados por los que fueron nuestros amigos... Sólo quiero decir una palabra más: ¡Hijos de puta! Y ahí les dejo ese paisito de mierda!

CORO DE GUERREROS

General, empecemos otra vez.
Otra vez gritemos: ¡A Palacio!
Comencemos nuevamente la aventura,
a ser Presidentes y Ministros.
¡Juguemos otra vez!



 CUADRO VIII

El General está en su covacha que ahora se ha convenido en su prisión; juega ajedrez con su "Ministro de Economía", el Coronel Márquez. Su edecán anuncia las jugadas y el ejército de guerreros es testigo de la partida.

EDECÁN

(Después del sorteo de las piezas) General, usted juega con las blancas.
GENERAL
Siempre he jugado con las blancas.

EDECÁN

¡Juegue, General! (El General abre la partida) Blancas, peón-cuatro rey. (Márquez hace su movida) Negras, peón-cuatro rey. (Son varias jugadas, los contrincantes permanecen en absoluto silencio, el edecán canta las jugadas)

GENERAL

Esa dama está amenazada por el alfil... (El General se levanta de su silla y observa el tablero desde distintos ángulos. Márquez se siente incómodo)
CORONEL MÁRQUEZ

Dígale al General que se siente, que así no puedo jugar. (Márquez hace su jugada, el General no se está quieto).
GENERAL
Esa maldita torre está en peligro...
CORONEL MÁRQUEZ
Dígale al General...
EDECÁN
General, por favor...
CORONEL MÁRQUEZ
Ahora no estoy para hacer favores...
EDECÁN
General..
    GENERAL

¡¿Qué?!
    EDECÁN
General, el Coronel Márquez le solicita que se siente.

    GENERAL

¿Quién puede estar sentado cuando la dama está amenazada por un peón y ese maldito obispo quiere tomarse la torre?
CORONEL MÁRQUEZ
General, es sólo un juego.
GENERAL
¡¿Cuántas veces, maldita sea, le he dicho que no me dirija la palabra?!

EDECÁN

General, cálmese. Mejor, ¿por qué no se toma su agua de cidrón?
GENERAL
No son horas de tomar agüitas.
CORONEL MÁRQUEZ

¡ Así que hay horas para tomar aguas y hay horas para gritar y estas son las horas de gritar!
GENERAL

¡Dígale al Coronel Márquez que desaparezca de mi vista, que no quiero verlo aquí!
EDECÁN

General, es imposible, es su compañero de celda.

GENERAL

(Que durante toda su discusión no ha quitado los ojos del tablero de ajedrez) Una torre amenazada, hay que avanzar con la artillería por el flanco derecho. La infantería que espere en la retaguardia... detrás de la colina. (El edecán toma una ficha para moverla) Estafeta: Di orden de que la infantería esperara detrás de la colina, que no se mueva ni una yarda, que espere mi orden... Ordenanza: que suene la trompeta para que la caballería despliegue su movimiento envolvente sobre el valle y para que la artillería desplace las piezas mayores cerca a la línea de fuego y que icen la bandera roja para que la infantería avance... (Ya el General está dirigiendo una batalla, se sube a la mesa de juego, tiene sable, catalejo y planos, el edecán es a la vez estafeta, ordenanza, tambor mayor y portador de banderas. El ejército de guerreros juega a la guerra).

CORO DE GUERREROS

¡Qué bella es una guerra
en donde no haya muertos!
Jugar a la guerra es juego de niños,
hacer una guerra es cosa de locos.
Juguemos a la guerra con el General loco.
Después de tantos años,
jugar a la guerra no es cosa de niños;
recuerdos terribles:
Infantería.
Artillería.
Caballería.
Son recuerdos de fantasmas
y muertos lejos.
¡Qué bella es una guerra
en donde no haya muertos!
GENERAL

(Arenga a su ejército) Ejército de valientes: Esperen m i orden para salvar a la patria. ¡ Sólo ustedes podrán hacerlo!

ANTINO FLÓREZ

Ahora le dio al General, otra vez, por jugar a la guerra.

LEOPOLDO VALDIVIESO

Sigámosle la piola. (Dando una orden) ¡Al ataque! (Atacan al General con mil objetos)

GENERAL

La más furiosa carga del enemigo será desbaratada con la inteligencia militar. Que la caballería avance hasta la colina, la infantería se coloque en la ladera izquierda, que la artillería tome una avanzada y ya que la marina no puede llegar hasta aquí, usted y yo avanzaremos por el flanco derecho. Dé las órdenes. (El edecán toca trompeta, iza bandera y redobla tambores).

LEOPOLDO VALDIVIESO
Hay que seguirle el juego al General hasta que se funda del cansancio. ¡Al ataque! (Carga de objetos contra el General, esta vez recibe un fuerte golpe a la mandíbula)

GENERAL

Si su General está herido, no es el fin de la batalla. Ustedes son los responsables de la victoria.
(El ejército de los guerreros rodea al General herido)

EDECÁN
General…
LEOPOLDO VALDIVIESO

¡Ay, ay carajo, siempre le di!

GENERAL

Edecán, tome este mensaje para el Estado Mayor: (Dictando) Hoy una nueva victoria se apunta la República. Los indios que apoyaban a los realistas fueron derrotados... Por fin puedo descansar. (El General descansa)

CORO DE GUERREROS

Ni los años ni el cansancio domaron al pobre General, hizo la guerra, jugó a la guerra y finalmente siempre perdió.

MÁRQUEZ

(Acercándose al tablero de ajedrez) Dígale al General que- jaque mate.




CUADRO IX
El cadáver del General va sentado en una silla de manos, lleva todos sus atuendos de poder, el ejército de los guerreros desfila tras él, conteniendo toda la rabia que produce la muerte. El desfile es acompañado por ese solo de trompeta que suena en las procesiones del Santo Sepulcro, por primera vez la escena es fuera de la covacha del General.

EJERCITO DE GUERREROS

(Canta, es un lamento)
¿Qué haremos General sin tu locura?
El pobre Ejército de los Guerreros
ha sido licenciado por tu muerte
y vagará sin rumbo por el mundo.
¿Qué haremos ahora sin tus fiestas,
sin tus cuentos, leyendas y aventuras;
sin tus grandes y largas borracheras,
sin tus sueños, verdades y mentiras?
La muerte dominó tu voluntad,
no pensamos que lo pudiera hacer;
nos ha tocado presenciar el fin.
Tus fantasmas, visiones y recuerdos
volarán escritos en el aire
y tu Susana... te acompañará.

Es una marcha fúnebre, dos pasos adelante un paso atrás, al compás de un redoble de tambores y el lamento desgarrador de: "¿ Qué haremos General sin tu locura?", que se repite aún después de apagada la luz.




FIN

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